domingo, 29 de julio de 2012

La Rioja acepta los prostíbulos y obliga a las mujeres a test de VIH




En abierta violación a la ley nacional 12.331, que prohíbe los prostíbulos y penaliza el proxenetismo, la explotación sexual sigue funcionando en La Rioja, con la anuencia de las autoridades. Si bien hay oferta heterosexual y homosexual en las calles, se mantiene la forma de "whiskerías", sobre todo en la ruta provincial 5 y en la 38 nacional; aunque también las hay en todos los departamentos de la provincia, según Clarín.

"Whiskerías" es el eufemismo que utilizan para designar los burdeles "Liliana" Medina y sus hijos "El Chenga" y Gonzalo Gómez, quienes están siendo juzgados en Tucumán –junto con otros 10 imputados– por secuestrar y prostituir a Marita Verón.

Las mujeres que están allí en situación de prostitución, quienes tienen la obligación de tener su libreta sanitaria al día, y mostrarla en las inspecciones que realizan tanto funcionarios provinciales como municipales, y también la Policía. La libreta es expedida por Salud Pública en el Hospital Regional Enrique Vera Barros, e incluye test de VIH-sida y control de enfermedades venéreas. También esto viola otra ley nacional, que prohíbe la extracción compulsiva de sangre sin orden judicial.

Hace unos años, el entonces procurador general de la Nación, Esteban Righi, envió una nota al gobierno de La Rioja, en la que le advirtió que la ley provincial estaba en abierta violación de la ley nacional, por lo que solicitó su derogación; pero no pasó nada. Cuando fue gobernador, Ángel Maza echó a un secretario de Seguridad, Carlos Santander, porque clausuró algunos prostíbulos.

Su sucesor, Luis Beder Herrera, tampoco cambió nada; sólo comenzó a recibir a Susana Trimarco. Y los procesos judiciales por trata con fines de explotación sexual se encuentran estancados, inclusive los iniciados a instancias de los padres de Marita cuando, en su búsqueda, fueron liberadas jóvenes que, como ella, estaban secuestradas y esclavizadas.

Es notable la indiferencia con que los riojanos siguen el juicio por Marita Verón, y la tranquilidad con que "Liliana" Medina y sus hijos continúan desarrollando sus actividades delictivas, aunque ya no tengan la magnitud que alcanzaron entre mediados de los '90 y 2005. Se dice en La Rioja que el negocio de la trata y de la explotación sexual cambió de manos y de formas, y entonces la estrella de los Medina comenzó a eclipsarse.

El proxenetismo también funciona ahora con la modalidad a domicilio, a través del mensajito de texto y de los mensajes por Facebook. Se utiliza tanto para fiestas privadas como para "atención domiciliaria", donde generalmente las chicas son llevadas en auto y el "chofer" las espera afuera para llevarlas de regreso. Este "servicio" por lo general incluye además delivery de droga.

Es tan grande la penetración de la droga en La Rioja, que en las fiestas de clase media baja y alta, es normal que junto al fernet también ofrezcan alguna "línea" de cocaína. Y los jóvenes de ambos sexos, sobre todo, se ven sometidos a mucha presión, porque si no consumen, son excluidos de su medio.

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