jueves, 6 de septiembre de 2012

Renunció el jefe de Cirugía Infantil del Vera Barros y denunció procedimientos “antimédicos”


SE TRATA DEL RECONOCIDO CIRUJANO INFANTIL, ANÍBAL OJEDA, QUE TAMBIÉN SE DESVINCULÓ CON SALUD PÚBLICA, TRAS COBRAR DE 3.200 PESOS





Fundamentó su alejamiento por falta de condiciones que garanticen seguridad médica y al paciente. Para el especialista, el sistema de salud “está bajando su calidad” y denunció graves falencias, que los consideró muy graves.

Después de 37 años de servicio en la cartera sanitaria, el especialista en cirugía infantil, y presidente de la Fundación Rioja, Aníbal Ojeda, decidió retirarse definitivamente de la Salud Pública y de la jefatura del Servicio de Cirugía Infantil del hospital Vera Barros “porque como responsable de la Cirugía Infantil de toda la Provincia estoy muy preocupado porque no tenemos los elementos que nos permitan crecer o mantenernos en una medicina aceptable”.

El especialista, expuso que fue una decisión muy triste, pero “tenemos necesidad de una salud con equipamiento aceptable y tener seguridad cuando operamos a un niño, y las condiciones hoy no estaban dadas. Esto no es un problema de personas, no es el director, sino es un sistema que yo siento que es muy cruel, en cual vamos bajando la calidad de la salud”.

Ojeda también fundamentó su decisión en la responsabilidad que estaba teniendo como formador de cirujanos residentes, “de discípulos, donde hay que tratar que todos los días crezcan más” y remarcó que la situación actual no es el mejor ejemplo para los futuros especialistas (dos en formación).

Desde 1975 Ojeda se incorporó al sistema público de salud. Tras jubilarse en 1996, se reincorporó como contratado debido a la falta de médicos con su especialidad en la Provincia. Como jefe de Cirugía Infantil cobraba de 3.200 pesos. Al respecto, aclaró su alejamiento no se debe el irrisorio sueldo “porque para quienes somos cirujanos infantiles lo económico no es el problema sino la falta de oportunidades para crecer. Todos los días hay algo nuevo y tenemos que dar la mejor calidad”, afirmó.

El médico, puso como ejemplo que desde el 2006 viene pidiendo un broncocospio, “un aparato para sacar un cuerpo extraño (como un carozo de aceituna) de un niño que se broncoaspira. El aparato puede ser caro y como no todos los días hay que sacar un cuerpo extraño, la alternativa es traer un especialita de otra provincia cada vez que se presente un caso. Esto parecería que está muy bien, pero no es así, las urgencias son ya. Tenemos que apostar a la calidad, pero se hacen procedimientos antimédicos, y para mi es muy grave, eso nos involucra a todos”.

Ojeda expuso que la cirugía infantil se implementa en La Rioja desde 1980. “Somos los únicos para atender a los niños de la Provincia y eso es toda una responsabilidad. Me alejó con mucha angustia y dolor. Creo que cumplí una etapa y le voy a dar la posibilidad a otro profesional, que posiblemente haga una mejor gestión y permita que el servicio crezca”.

El Servicio de Cirugía Infantil “tiene una sección de quemados pediátricos que nos costó muchísimo, pero tampoco hay gente para la atención de niños quemados. El servicio funciona con muchas dificultades, sin aire acondicionado, con dificultades hasta para que los pacientes se bañen porque no tenemos agua caliente. Faltan cosas que son básicas y mínimas pero afectan mucho a lo que es la salud. Siento que es un sistema que se nos va cayendo, ojalá que esté equivocado”, alertó el especialista.

Y añadió que en el servicio venían trabajando “con una falta de insumos importante, falta aparatología de mediana complejidad. Los quirófanos no están acondicionados, todavía no podemos tener anestesistas pediátricos. Todo lo que se considera pediatría quirúrgica involucra a recién nacidos y a niños de hasta 14 años con malformaciones congénitas y enfermedades muy graves, incluso recién nacidos con 800 gramos. Necesitamos ser un gran equipo, con quirófanos realmente en condiciones óptimas”, dijo Ojeda, y expresó que siente “un retroceso en el crecimiento de la salud. No hemos mejorado mucho, hay esperanzas”.

El especialista comunicó su renuncia la semana próxima pasada al ministro de Salud, Juan Luna, y el lunes presentó una nota dirigida al director del hospital Vera Barros, Camilo Argañaraz. Con su alejamiento, quedan sólo dos especialistas para hacerse cargo de las cirugías infantiles que demanda el sector público de toda la Provincia.

Finalmente, Ojeda aclaró que no tiene ninguna aspiración a algún cargo .“Hoy apuesto a los profesionales que están para formarse porque son el futuro de la cirugía”. Relató que desde su fundación, buscará los recursos que necesita para brindar el servicio que hoy Salud Pública no tiene”, además de continuar con el trabajo de recorrer el interior de la Provincia para detectar a los niños con malformaciones congénitas que requieren intervenciones quirúrgicas.

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