martes, 19 de noviembre de 2013

La clínica donde se habría realizado la mala praxis ni siquiera fue notificada







Se trata del Sanatorio Rioja, institución a la que hasta el momento solamente le llegó la información periodística. La acción penal fue promovida contra “autores a determinar”, aunque la víctima sostiene que ahí le hicieron la cesárea.

La causa por la que comenzará a investigarse la presunta mala praxis durante la cual los médicos olvidaron una pinza quirúrgica en el vientre de una mujer, podría registrar novedades durante esta semana. Sin embargo, una alta fuente estrechamente ligada a la institución médica donde se habría efectuado la operación de cesárea dijo a NUEVA RIOJA, que en virtud de que la acción penal fue promovida “contra autores a determinar”, la clínica privada aún no recibió notificación ni cédula alguna y sólo tienen conocimiento de la información periodística. Pese a ello hay que recordar que la joven madre Clara Nicolasa Ávila (26), oriunda de Chepes, pero radicada en la Capital denunció ante el Ministerio Público Fiscal que la cesárea se la efectuaron médicos del Sanatorio Rioja el 26 de febrero de este año. Recién días pasados y después de casi 9 meses de sufrimientos en el hospital Enrique Vera Barros le efectuaron estudios tales como placas radiográficas y una ecografía donde se aprecia con claridad la presencia de una pinza quirúrgica en el vientre de la mujer.

El hecho denunciado
Al parecer y de acuerdo a la denuncia radicada por Clara Nicolasa Ávila (26), una joven madre de dos hijos, oriunda de Chepes, pero radicada en la Capital, luego de un embarazo normal los médicos la internaron en el Sanatorio Rioja, de Facundo Quiroga y Copiapó y la sometieron a una operación de cesárea, de la que nació un robusto bebé.
Ahí comenzaron sus padecimientos en virtud de que comenzó a sufrir fuertes estados febriles, gastritis y todo tipo de inflación en la zona del vientre. Recién nueve meses después, ya en el hospital Enrique Vera Barros, luego de varios estudios le efectuaron placas radiográficas y una ecografía.
Los médicos del Vera Barros no podían creer, en un principio lo que estaban viendo en el vientre de la mujer: una pinza quirúrgica estaba perfectamente alojada en la zona ventral.
Consultado el tema con sus abogados, los doctores Héctor Aurelio Martínez y Ramón Martínez, se decidió radicar la denuncia ante el Ministerio Público Fiscal, desde donde se promovió la acción penal “contra autores a determinar”. Enviado al Juzgado de Instrucción en turno, del juez Héctor Daniel Barría, el expediente fue caratulado como “Lesiones Culposas por Mala Praxis Médica contra Autores a Determinar”.

“Un milagro”

“Estamos hablando de un milagro porque está viva esta señora”, dijo el doctor Héctor Aurelio Martínez a la prensa en el acceso a los juzgados de instrucción y puntualizó que la mujer “pesa 48 kilos, es ultradelgada, tiene dolores estomacales muy fuertes y es por eso que fue al médico y saltó el tema de la tijera en su vientre”.
Luego explicó que el pasado lunes la mujer “se enteró que tenía una tijera en su cuerpo. Vamos a ponernos en contacto con personal del Sanatorio para conocer cuál es la explicación del caso”, señaló.


La extracción

Rápido de reflejos, el juez que entiende en la causa, Héctor Daniel Barría frenó una intervención quirúrgica a la que iba a ser sometida la mujer y ofició al hospital Enrique Vera Barros para que fije hora y fecha de esa operación en la que se le extraerá el elemento quirúrgico de su vientre.
Para esa intervención quirúrgica, al tratarse ahora de una prueba pericial deberá ser presenciada por el médico forense, además de los médicos de parte que pueden aportar los denunciantes para el “control de la prueba”.
Esta pericia fundamental para la causa podría concretarse entre miércoles o jueves de esta semana, según dijeron a NUEVA RIOJA fuentes estrechamente ligadas a la causa.
Como se recordará y de acuerdo a la denuncia de la señora Clara Nicolasa Ávila (26), oriunda de la ciudad de Chepes, pero radicada en la Capital desde hace varios años, concurrió a la clínica privada Sanatorio Rioja para una operación de cesárea, el pasado 26 de febrero de este año y su hijo nació bien.
Sin embargo, la afligida mujer contó que con los días “comencé a sentirme mal, sufría de inflamación y de cólicos permanente y recién anteayer (11 de noviembre 2013) en el hospital Enrique Vera Barros, me hicieron una ecografía y una radiografía, donde detectaron que tenía un elemento alojado en la zona del abdomen”.
Frente a la sorpresiva situación la mujer se comunicó con sus abogados, los doctores Ramón Martínez y Héctor Aurelio Martínez, con quienes concurrió al Ministerio.

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