miércoles, 26 de diciembre de 2012

La historia de un pueblo que supo ponerle un freno a la impunidad


EL FAMATINA NO SE TOCA




Pasión y coraje: Dos palabras que resumen la lucha del pueblo, que con el paso de los años, aumenta cada vez más. El Famatina se convirtió en la defensa de quienes –cansados de la impunidad-, se pusieron de pie, y se animaron a decir Basta!.
Por tercera vez, el pueblo volvió a demostrar su pasión por la vida. Al igual que Barrick Gold en el 2007 y Shandong Gold en el 2010; el 16 de diciembre de 2011 le tocó a Osisko Mining Corporation, cuando una multitud echó a los empresarios de la minera que -en la hostería de Famatina-, estaban reunidos con funcionarios riojanos. En su apuro, hasta se olvidaron una carpeta con nombres de los “cabecillas” de una lucha que al parecer, nunca terminaron de entender, es masiva. Las denominadas “Listas Negras” salieron a luz y fueron conocidas por cada vecino. 

Días después, el gobierno nuevamente se atrevió a desafiar a todo un pueblo en su propio pueblo, aunque eligió una propiedad privada bajo el resguardo de un fuerte operativo de seguridad. Pero se enfrentó con un verdadero Famatinazo, donde la máxima autoridad política tuvo que irse en helicóptero. Ese día, la lucha social de años, marcó un hito.

Sin lugar a dudas, el 2012 marcó diferencia respecto a los seis años de lucha. “Este año fue más fuerte porque la embestida fue mucho más fuerte que años a atrás. Es a todo o a todo, como también el despertar y la reacción del pueblo”. (Carolina Suffich- Famatina).

Es que “a partir del 27 de diciembre y del 2 de enero, fue un despertar de todo un pueblo que supo ponerse de pie y hacer escuchar su voz. Simboliza la solidaridad, el respeto, la dignidad, la esperanza, y el coraje. La gente se paró. Y esto, sirvió para que más se animen a soltar su voz y a dar la cara. Darse cuenta que es posible. Se transformó en una causa de vida”. (Ismael Bordagaray – Intendente de Famatina).

Famatinazo: Una pueblada histórica

El pueblo “con dignidad, orgullo y valentía salió a cortar las calles y senderos para que no pasen los funcionarios que con burla y provocación, trajeron a gente de otro lado haciéndose pasar por famatinenses, para hacer creer estábamos de acuerdo con la megaminería”.

Porque “la gente se dio cuenta que éramos o las mineras o nosotros. Estar alerta y defender lo que es nuestro y nos corresponde por derecho. El Famatinazo, fue un gran acto de valentía, dignidad y soberanía” (Carina Díaz Moreno - Famatina).

Porque “la lucha de Famatina es una construcción social hacia la verdad, hacia descubrir otras formas, a atrevernos a decir no y con valentía”. (María Laura Santillán - Famatina).

Incluso, dio nacimiento al Corte Nacional de Alto Carrizal. Porque luego de este escenario, decidieron instalarse el 2 de enero. A las 6 de la madrugada, cuando llegaron las primeras cuatro mujeres. Pocos minutos después, se fueron sumando en esta “lucha permanente y con la perseverancia de una causa justa”. (Amelia Peralta - Famatina).

El 2012, fue un año decisivo. “El más difícil y dinámico, el que definitivamente definió que en Famatina no va a haber megaminería. Y fue la primera vez que sintieron el peso del pueblo. La unión es tan fuerte como la convicción, el amor a esa defensa”. (Marcela Crabbe - Chilecito).

Fortalecer la lucha, también fue otro de los pilares revalidados por toda una comunidad que por tercera vez, frena el avance de las empresas multinacionales. Y eso, no es poco. “Fue un logro y no es casual. Nos organizamos como pueblo para defender y decidir de qué forma queremos vivir, porque cuando un pueblo se levanta, decide dejar de vivir de rodillas y nada ni nadie puede detenerlo”. (Gabriela Romano - Chilecito).

Revalidar el derecho ciudadano

Es lo que para otros, permitió este año. La pueblada lo hizo y la causa es de todos y cada uno de los ciudadanos que no permiten que decidan por su futuro. Lo principal: “Tomar conciencia del patrimonio natural y cultural, manteniendo la dignidad a cambio de disminuir y excluir el patrimonio. El poder político menospreció la fuerza del pueblo, pero la gente se identificó con el territorio”. (Paulo D´Alessandro - La Rioja).

Porque ese 27 de diciembre “el gobernador intentó mostrar que Famatina le daba la bienvenida en una casa privada, pero se armó la pueblada. Fue muy significativo porque y el pueblo salió a la calle y eso motivó al resto de la provincia, nos alentó. Fue una enseñanza, mucha dignidad y con mayúscula”. (Lucía Ávila - La Rioja).

“Durante el año 2012 se salió a confrontar de forma directa y decisiva. A partir de ese estado de convicción profunda, logrado con casi 6 años de concientización dentro del pueblo, pasamos de la resistencia a la ofensiva. Se terminó forjando una unidad tan fuerte, que consolidó lo que desde el principio se llamó El Famatina No Se Toca. La pueblada derrotó la política megaminera provincial y nacional, en el Corte Nacional en Alto Carrizal, desde donde defendimos la cordillera entera. Es una lucha ganada en contra de toda la megaminería, en todo el país”. (Normando Ocampo - Chilecito).

Así, nadie estuvo exento de la defensa de los bienes comunes, de la defensa de la vida convertida en una bandera que mantiene la esperanza de lucha. Una causa común y propia, dejando de lado hasta la propia vida: “Es un gran compromiso, porque es el futuro de nuestros hijos y de todas las generaciones. Y aunque no es fácil dejar la vida, porque tenemos familia, muchas veces la dejamos y seguimos adelante”. (Domingo “Tableta” Palacios-Chilecito).

“Una lucha impecable, digna, ejemplar que sin dudas está ganada porque el pueblo tomó conciencia que es el dueño del poder real. Famatina es un pueblo parado al costado de El Famatina”. (Inés Brizuela y Doria - diputada nacional).

Una bandera que no deja lugar a la imparcialidad

Multitudinarias marchas, movilizaciones, caravanas, plazas y calles colmadas, así se vive una lucha social que marcó un antes y un después. “Un fenómeno para estudiarlo”, sostienen los profesionales que no pueden dejar de combinar trabajo y convicción, aunque en el camino haya mucho por perder… “Es identidad, las raíces de un pueblo, aprender a respetar el planeta, la tierra, ganar en lo personal y llevar una camiseta en la piel, tomar la causa como propia. No nos echamos atrás ni por todo el oro del mundo, aunque signifique dejar muchas cosas en el camino por defender al Famatina. Soy consciente, no me importa… El Famatina No se Toca”. (Adriana Bertuzzi - periodista).

“La gente tomó la lucha y la hizo suya. Es un hecho histórico, emblema de la resistencia porque es la lucha de la vida, no de una persona o dos sino de todo el pueblo. No sé si las cosas pueden llegar a ser tan imparciales porque uno toma partido por una cosa o por otra cosa. La imparcialidad es un hilo muy fino…” (Carlos Nilson - periodista).

“Esto va más allá de la bandería política, se tomó conciencia plena sobre este fenómeno y que hay que defender nuestro territorio, que bajo ningún punto de vista debe ser invadido y esto es un síntoma de madurez de la sociedad que aprendió a manifestarse sobre la base de una convicción. Uno no se puede quedar al margen y la sociedad debe tener como norte el futuro y qué quiere para él, tratando de protegerlo y promoverlo lo mejor posible, para que nuestros hijos puedan vivir en un mundo que no sea detestable”. (Pepe Gómez - periodista).

“Este pueblo es movilizado por una conciencia plena de que la libertad, la dignidad, el agua y la tierra no se venden. No se pueden transar”. (Omar Quinteros - cura párroco Famatina).

“No mirar desde un costado”.
“Transformar esta lucha en una bandera hasta las últimas consecuencias”.
“Hacer valer nuestros derechos”.
“Parar esta locura saliendo a las calles”.
“Recuperar la dignidad”.
“Famatina: El pueblo que enseña y marca el rumbo”.
“El poder saber que podemos”.
“El Famatina es vida”, fueron las frases que cada uno de los entrevistados destacaron. En esta edición, sólo se pudo llegar a unos pocos, porque es imposible acceder a los miles y miles de ciudadanos que impulsan esta lucha en defensa del Famatina. Cien por ciento social, cada uno desde su ámbito se comprometieron en una causa común convertida en propia, cuyo motor impulsor es la pasión por la vida. Día a día mantienen el mismo objetivo: Organizarse, luchar y proponer un cambio, confluyendo sólo en pocas palabras: El Famatina No se Toca. Y lo demostraron, con hechos.

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