En efecto,
9 de cada 10 dólares que el país le vende al gigante asiático se concentran en apenas tres productos: aceite, porotos de soja y combustibles, según datos de la consultora
Abeceb.com.
Este nivel de concentración en materias primas, que se consolida año tras año, va en contra del continuo pedido del Gobierno argentino a las autoridades chinas para que se
avance en la adquisición de bienes con mayor valor agregado.
En este contexto donde las exportaciones dependen de manera marcada de la oleaginosa, hay otros nichos de negocios que buscan despegar en ese mercado asiático y que le generan a la Argentina beneficios extras, más allá de la cotización diaria de la soja.
Un claro ejemplo es el vino, que además de ser un producto manufacturado que produce un “efecto derrame” en las economías regionales,
también contribuye en el posicionamiento de la imagen de marca país en un mercado estratégico como es el chino.
Actualmente, para las bodegas argentinas, este país ocupa el puesto número 22 en importancia.
Analizando por tipo de producto, según datos de la consultora
Caucasia Wine Thinking, se destaca que, mientras las exportaciones de variedades genéricas, como el vino a granel, se desplomaron un 92% durante los primeros siete meses del año, en comparación con el mismo período de 2008, las colocaciones de vino fraccionado en botella no sufrieron el mismo impacto, ya que
apenas se contrajeron por debajo del 8 por ciento.
Exequiel Barros, director de la consultora, destacó que “si se analizan los volúmenes de exportaciones, la base es todavía muy baja como para ver reales tendencias de crecimiento y posicionamiento en el mercado”.
Sin embargo,
cada vez son más las bodegas argentinas que le ponen fichas.
En el marco de un workshop organizado por
Wines of Argentina y que tuvo lugar la semana pasada en Mendoza –donde se analizaron las tendencias de los mercados internacionales y se trabajó sobre la estrategia de la institución para 2010-, varios especialistas consultados coincidieron en el gran potencial del gigante asiático.
En diálogo con este medio,
Mario Giordano, gerente de Wines of Argentina, destacó que “China no está creciendo a los niveles que venía exhibiendo en los últimos años pero igual sigue adelante, con tasas superiores al 5 por ciento”.
De este modo, “hay que seguir enfocando gran parte de los cañones hacia ese mercado. Nosotros, desde WOFA desde hace cinco años que estamos trabajando con diversas actividades. Nunca hay que abandonarlo porque consideramos que
es un destino que va a tener una vigencia importante de acá a cinco años”, proyectó Giordano.
Y si bien prefirió la cautela al afirmar que “todavía es muy prematuro prever si va a estar entre los principales mercados de la Argentina", sí destacó que "
China es un fenómeno que todavía está lejos de detenerse”.
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