miércoles, 27 de abril de 2011

Reapareció Menem en la cas de Chamía










El diputado provincial por Felipe Varela, Oscar Chamía, fue anfitrión este miércoles del senador nacional Carlos Menem, al compartir un almuerzo familiar en su domicilio particular.
Así Menem reapareció en público, tras varios días ausente del escenario político y casi sin participación en la actividad del Congreso de la Nación, pese que su nombre estuvo en boca de todos ante la posibilidad de que busque la reelección como senador con el apoyo del gobernador Luis Beder Herrera.
A través de Facebook, Chamía consideró como "un orgullo" la visita de Menem a su casa en la Capital, tras haber participado del acto de lanzamiento de entregas de computadoras para alumnos de escuelas secundarias con Beder Herrera en la Residencia Oficial.
Según se pudo saber, de cara a las elecciones de octubre, el kirchnerismo apunta a mantener la nueva mayoría que alcanzó en el Senado y para ello, concentrará esfuerzos en retener las seis bancas de La Rioja y Misiones y espera no perder el único escaño que tiene por la provincia de San Luis.
Además de esas tres provincias, en estas elecciones se renovarán también los escaños correspondientes a Buenos Aires, Formosa, San Juan, Jujuy y Santa Cruz, pero allí el oficialismo confía en retener las bancas que ostenta, dos por cada una. Entre los 24 escaños en juego para las elecciones de octubre, el kirchnerismo arriesga 15 de las 31 propias.
Si bien cuenta con seis aliados de provincias que no elegirán senadores nacionales en este turno electoral, los oficialistas necesitarán retener cada uno de sus escaños para no quedar empatado con la oposición en el recinto. Dado que cada provincia cuenta con tres senadores nacionales de los cuales uno debe pertenecer a la lista que queda en segundo lugar, fuentes kirchneristas señalaron que los distritos clave para mantener su ajustada mayoría en la Cámara son San Luis, La Rioja y Misiones.
En el caso de San Luis, el kirchnerismo podría perder la banca del senador nacional Daniel Pérsico si el radicalismo se afianza como segunda fuerza en las elecciones provinciales. Los otros dos senadores por esa provincia son Adolfo Rodríguez Saá y Liliana Negre de Alonso, del Peronismo Federal, pero el kirchnerismo descarta casi por completo la posibilidad de ganar allí donde los Rodríguez Saá son prácticamente invencibles.
La representación parlamentaria de La Rioja, por otro lado, está conformada actualmente por las kirchneristas Ada Maza y Teresita Quintela, mientras que la tercera banca es la del ex presidente Carlos Menem, actualmente aliado del oficialismo en la Cámara alta.
Menem intentará revalidar su cargo con la lista Lealtad y Dignidad, que apoyará la candidatura a la reelección del oficialista Luis Beder Herrera, aunque en la Casa Rosada no descartan que el tercer senador por la minoría pueda ser el ex gobernador Ángel Maza, quien también actuaría como aliado.
En tanto, el kirchnerismo cuenta con tres senadores por Misiones: Luis Viana, del Frente para la Victoria, y Élida Vigo y Eduardo Torres, que ingresaron con la lista Frente Renovador de la Concordia, de la mano del gobernador aliado Maurice Closs.
El mayor desafío para el oficialismo será, entonces, retener las tres bancas de Misiones, las tres de La Rioja y la única que tiene por San Luis. Perder un solo escaño durante las elecciones de octubre implicaría para el kirchnerismo quedar nuevamente empatado en 36 senadores con el arco opositor. Vale señalar que el arco opositor pondrá en juego ocho bancas de las 24 que se renovarán en el Senado durante las elecciones de octubre y para contar con un escenario más favorable necesitará ganarle al menos dos escaños al oficialismo.
Dado que el oficialismo mantiene una ajustada mayoría de 37 senadores entre propios y aliados, el arco opositor necesitará ganar una más para conseguir un escenario de empate en el recinto o dos, para tener quórum propio. Lo cierto es que, por el momento, el conglomerado opositor parece seguir actuando en términos políticos ‘con el diario de ayer‘, sin acomodarse a un nuevo panorama, distinto del que la mostró como parte de una fuerte ofensiva contra el oficialismo, en 2008 y parte de 2009.