Se registró una explosión solar y una llamarada se dirige a la Tierra
La explosión solar clasificada como M9 fue casi como una llamarada X, de las más grandes que existen. Se trata de la tormenta más potente de los últimos meses que, además, tiñó de ultravioleta el cielo del planeta. Llegaría entre el martes y el miércoles.
Las imágenes fueron captadas por el Observatorio Solar de la NASA (Solar Dynamics Observatory).
El Sol se encuentra en una etapa muy activa. El mayor riesgo de estas tormentas solares es la posibilidad de que afecten a los sistemas de comunicaciones en la Tierra.
Desde el Observatorio subrayaron que esta situación entra "dentro de lo que puede suceder con normalidad" dado el actual momento activo del sol, y que "no se puede concluir que tenga peligrosidad", aunque, lógicamente, tratándose de una llamarada asimilable a X, se trata de un fenómeno con la capacidad potencial de causar nuevas tormentas solares mayores que las de este fin de semana y deben ser seguidas de cerca.
El origen de esta llamarada es la mancha solar 1402. Concretamente, los satélites de observación captaron como una eyección de masa coronal salía de esta mancha en dirección a la Tierra. La explosión ha sido visible, con minutos de diferencia, en Australia, Nueva Zelanda, China e India, en forma de ionización, indica este lunes el diario El Mundo de España en su versión on line.
Ahora se estudian los tipos de impacto podría tener esta eyección cuando llegue a la Tierra, si podría ser de manera directa o parcial.
En ese sentido, el Observatorio del Clima Espacial afirmó que la magnetosfera del planeta se encuentra actualmente en proceso de recuperación de la llamarada solar, de categoría M3.2, que tuvo lugar el pasado 19 de enero y que impactaba en el planeta el pasado sábado.
La magnetosfera también se ha de enfrentar ahora a esta nueva llamarada, que casi triplica a la anterior y que por su extraordinaria rapidez impactaría con la Tierra este martes 24 de enero o el miércoles 25.
El modelo predice la posición de la pluma de cenizas cada seis horas, en un rango de 24 horas a partir del momento en que se corre el modelo. Dicho momento se puede apreciar en el reloj inserto abajo a la izquierda de la representación gráfica, en el que se presenta la fecha (año, mes, día) y hora (en intervalos de una hora).
El modelo genera salidas numéricas cada seis horas a partir de un momento de corrida determinado por el operador e interpola la posición geográfica de la pluma cada hora.
El producto de salida del modelo numérico es una animación compuesta por la posición de la pluma cada hora durante 24 horas. la paleta de colores asociada indica la altura de la pluma (con un límite superior a 16 km de la superficie terrestre), no el diámetro equivalente (tamaño) de las partículas.
La precipitación es esperable en todo el trayecto previsto de la pluma y el tamaño de los piroclastos disminuirá a medida que el punto de interés se aleje del centro emisor.





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